La Depresión, ¿Qué es?

Muchas personas al sentirse tristes, sin fuerzas o tener pensamientos negativos, ya dicen que sufren de depresión, y no es así.

En la vida vamos a transcurrir momentos de felicidad, como de tristeza, nadie está exento de esto. Vamos a experimentar diferentes emociones tanto de alegría, de  dolor, de miedo, etc. Que son normales, todo el mundo las experimenta, no importa la condición social, o en que parte del mundo se encuentre. Por eso no hay que confundir estas cosas que nos pueden pasar con la persona que si tiene depresión.

La depresión es una enfermedad, y conlleva presente sentimientos de forma continua durante más de dos semana. Que estos sentimientos tienen que causar un malestar bastante importante , ya sea en uno o varios aspectos de la vida diaria. Por ejemplo no querer salir de la cama, no querer salir a la calle, no querer ir a trabajar. Esto influye directamente en la vida diaria.

Este trastorno afectivo es una forma de expresión de dolor que se manifiesta con síntomas psíquicos y somáticos, por lo que para el diagnóstico y tratamiento de la depresión es muy importante valorar el entorno del paciente.

Los diferentes tipos de depresión se clasifican en función a los síntomas que muestra el paciente.

 Grupo A

  • Duración no inferior a 2 semanas.
  • No atribuible al consumo de sustancias psicoactivas o a trastornos mentales orgánicos.

Grupo B

  • Humor depresivo no habitual en el paciente, constante durante todo el día y mantenido en el tiempo de forma casi constante. No varía con las circunstancias ambientales del sujeto, y persiste al menos durante 2 semanas.
  • Pérdida o ausencia de interés por actividades anteriormente placenteras.
  • Aumento de la capacidad de fatiga, o pérdida de la vitalidad habitual.

Grupo C

  • Pérdida de la autoestima y de la confianza en uno mismo. Sentimiento de inferioridad no justificado prolongado en el tiempo.
  • Auto-reproches constantes y desproporcionados con sentimiento de culpa excesiva e inadecuada.
  • Pensamiento de sucidio recurrentes, incluyendo tentativas.
  • Disminución de la capacidad de concentración y pensamiento. Suele acompañarse de falta de decisión.
  • Aparición de lentitud de las funciones motoras, o agitación.
  • Alteraciones del sueño.
  • Variaciones del peso corporal por descontrol alimentario (aumento o descenso marcado del apetito).

Grupo D

Presencia de síndrome somático, compuesto por alucinaciones, delirios, retardo psicomotor o estupor grave, concordantes o no con el estado anímico del paciente.

De acuerdo a estos criterios se puede clasificar el cuadro depresivo en:

Episodio depresivo leve Presenta dos o tres síntomas del grupo B. Estos pacientes, por lo general, son capaces de continuar con sus actividades habituales con total normalidad.

Episodio depresivo moderado El paciente presenta al menos dos síntomas del grupo B y un cierto número del grupo C, hasta conformar un mínimo de seis síntomas. Estos pacientes presentan dificultades manifiestas para el desarrollo de las actividades habituales.

Episodio depresivo grave Presentan todos los síntomas del grupo B, unidos a varios del grupo C, hasta conformar un mínimo de ocho síntomas. Estos pacientes presentan una situación emocional marcadamente ligada a la angustia, especialmente con pérdida de autoestima y sentimientos intensos de culpa e inutilidad. En estos episodios cobran relevancia los intentos de suicidio, asociados a la carga somática, principalmente en los pacientes de sexo masculino, por lo que estos pacientes deben ser controlados de forma constante e incluso, en determinados casos, se debe valorar la hospitalización del paciente. En esta fase pueden aparecer asociados síntomas del grupo D.

¿Quiénes pueden sufrir Depresión?

Cualquier persona, de cualquier edad, en cualquier momento de su vida. Pero si hay personas con mayor predisposición a padecerla, como: personas que hayan vivido un episodio traumático, que perdieron el trabajo y les cuesta conseguir otro, que tienen un problema de salud o una enfermedad física o mental, que tengan estrés crónico, inmigrantes que les cueste la adaptación al nuevo país, y carencia de luz solar.

¿Cómo me doy cuenta si tengo Depresión?

Primordial es identificar las señales, cuanto más temprano nos demos cuenta, lograremos evitar que empeore el cuadro. Estas señales varían de una persona a otra, pero si con frecuencia son las mismas que aparecen en el caso de presentar episodios depresivos.

Los síntomas más frecuentes son: Pérdida de interés por las actividades placenteras, ansiedad constante, cambio en el estado de ánimo, sentir tristeza y llorar sin motivo alguno, problemas con el sueño, sensibilidad al ruido, mayor o menor apetito, cansancio excesivo, no poder llevar las tareas básicas del día a día.

¿Hay otras enfermedades que se pueden asociar a la Depresión?

Si puede suceder, pueden ser tanto físicas como psíquicas. Como el trastorno de ansiedad, el alcoholismo, la adicción a ciertos fármacos o el consumo de sustancias tóxicas.

En el próximo artículo veremos las causas y los síntomas